miércoles, 26 de septiembre de 2018

¿Alguna vez has realizado un checklist?...

Muy probablemente sí, aunque quizás lo conozcas con el nombre de listado de control, lista de chequeo u hoja de verificación. Un checklist es una herramienta de ayuda para simplificar el trabajo, está especialmente diseñada para minimizar los errores provocados por los potenciales límites que tienen en el ser humano, la memoria y la atención. Y por  poner un ejemplo, al menos realizaste un checklist de tareas pendientes.
    Y hago esta pequeña introducción al término "checklist", porque es el tema a desarrollar en este ejercicio de escritura. Pero no hablo de cualquier checklist, sino de esa lista de verificación que toda fémina realiza para sí misma de "su hombre ideal" a partir que alcanza la adolescencia y comienza a interesarse en los especímenes del sexo opuesto hasta que termina su edad de merecer, es decir, hasta su muerte.
        Hay que tener claro que este checklist de hombre ideal en la mayoría de los casos, jamás lo encontraremos en físico. Un 99% de las mujeres afirman no haber realizado nunca un checklist escrito de este tipo; pero la misma proporción, afirman haberlo hecho mentalmente; adicionalmente, también se ha encontrado que, también en el 99% de los casos, los hombres escogidos como parejas por estas mujeres, nunca cumplen con el mínimo de cinco (5) ítems de los diez (10) que pudiera llegar a tener el checklist en cuestión. Todas estas estadísticas las  podrán verificar si realizan un sondeo entre sus amistades femeninas.
       Entre las características que tienen este tipo de checklist se encuentra el hecho de que no se mantiene inerte en el tiempo; él varía, cambia, se transforma; pero al igual que la energía nunca se destruye. Y esto se debe principalmente a que su creadora también cambia y se transforma con el pasar de los años. Otra característica es la cantidad de ítems a verificar, ésta es directamente proporcional a la cantidad de primaveras vividas por la autora del mismo; es decir, a menos edad menos ítems a verificar, y a mayor edad más ítems. No obstante a lo anterior, el hecho mencionado en el párrafo de arriba se mantiene ceteris paribus; si el listado consta de 3 ítems, pues el hombre escogido sólo habrá verificado una sola de la totalidad de los ítems que conforman la lista de chequeo.
     Entre las particularidades más resaltantes de este tipo de checklist, es que los ítems que los conforman se caracterizan por atender necesidades superficiales y/o físicas: determinado color de piel, de ojos, altura, tipo de cabello; cuando las féminas son más jóvenes. Y a mayor edad de la mujer, los ítems son más intimos y/o espirituales: cariñoso, amable, respetuoso, amoroso, etc.
         En fin, podrán encontrar un sinfín de modelos de esta clase de checklist, tantos como tipos de mujeres habitan el planeta tierra. Espero haberles despertado el gusanito de la curiosidad lo suficiente para que las asalten algunas de estas  interrogantes: ¿Alguna vez he llevado mi checklist de hombre ideal? ¿De verdad ha sufrido una metamorfosis mi checklist? ¿Pertenezco a ese 1% que sus checklist no cumple con las estadísticas aquí mencionadas?

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